Qué comprobar
Inventario integral de recintos
Dato → documento → contraste → conclusión prudente.
Para documentarla: el total solo es fiable cuando puede recomponerse desde unidades identificadas. La comprobación de «Anatomía funcional del activo» se desarrolla en Guía principal.
La revisión física de una nave no debería empezar por el valor catastral. Empieza dibujando el inmueble tal como existe: parcela, cuerpos construidos, niveles, recintos, espacios exteriores e instalaciones. Solo después se enfrenta ese mapa a la descripción de Catastro.
Este recorrido evita dos errores comunes: discutir una cifra global que mezcla superficies distintas y olvidar elementos que podrían actuar en cualquier dirección sobre la valoración.
Preparar la mesa antes de recorrer la nave
Trabaja con una certificación catastral descriptiva y gráfica fechada, un plano legible y una hoja de inventario. Si existe proyecto “as built”, úsalo como una fuente, no como verdad automática: confirma que representa el estado actual. Añade el historial de obras y demoliciones.
La hoja de inventario necesita estas columnas:
| Código | Zona | Nivel | Superficie de fuente | Uso observado | Fecha | Documento | Estado |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| P-01 | Parcela | Exterior | — | — | — | Certificación | Pendiente |
| C-01 | Cuerpo principal | Baja | — | Producción | — | Plano | Pendiente |
| O-01 | Oficinas | Baja/alta | — | Administración | — | Proyecto | Pendiente |
Asigna códigos estables. “El altillo” deja de ser suficiente cuando existen tres. El código permite que fotografía, plano, medición y comentario se refieran al mismo objeto.
1. Parcela, acceso y perímetro
Empieza fuera. Confirma el contorno de la parcela, accesos, medianeras, viales interiores y relación con parcelas colindantes. Distingue superficie de parcela de cualquier superficie construida.
Comprueba si el complejo ocupa una sola parcela catastral o varias, y si la explotación real atraviesa límites internos. En polígonos desarrollados por fases pueden existir agregaciones, segregaciones o cesiones que no resultan evidentes desde la dirección postal.
Señales que requieren análisis:
- límite gráfico que atraviesa una construcción;
- acceso o patio utilizado que pertenece a otra parcela;
- parcela catastral que agrupa unidades de propietarios distintos;
- diferencias entre el parcelario actual y títulos o planos históricos;
- estado de coordinación registral que no coincide con lo esperado.
No corrijas geometría sobre una captura. Conserva los ficheros y solicita apoyo técnico cuando haya que trabajar con coordenadas o representación gráfica alternativa.
2. Huella y cuerpos construidos
Rodea el edificio y numera cada volumen. Identifica cuerpo original, ampliaciones, anexos, casetas, zonas cubiertas y conexiones entre edificios. Para cada uno, registra planta, dimensiones, cerramientos y fecha aproximada que luego deberá acreditarse.
La huella ayuda a localizar omisiones o duplicidades, pero no agota la superficie: una construcción puede tener varias plantas. Cruza vista exterior, plano de planta y secciones. Si la certificación desglosa construcciones, intenta asignar cada registro a un cuerpo físico sin forzar correspondencias.
Un cuerpo “que sobra” en el dibujo catastral puede haber sido demolido, fusionado o representado con otra geometría. Antes de concluir, busca licencia, certificado, fotografías y fecha de actualización administrativa.
3. Nave principal: producción y almacén
Divide el gran espacio por funciones y características constructivas relevantes. Una línea pintada en el suelo no siempre crea un recinto distinto; un cambio de altura, estructura, cerramiento o fecha sí puede requerir atención.
Anota:
- número de plantas y niveles reales;
- crujías o cuerpos con soluciones distintas;
- áreas de producción, almacenaje y expedición;
- zonas climatizadas o de frío;
- laboratorios, talleres o cuartos técnicos;
- ampliaciones reconocibles en estructura y cubierta.
El objetivo no es inventar categorías, sino construir una descripción que un técnico pueda contrastar con los registros catastrales y la documentación de obra.
4. Oficinas, exposición y servicios
Las oficinas pueden estar integradas dentro de la nave, adosadas o en un edificio independiente. Comprueba su huella, plantas, accesos y relación con el resto del inmueble. Incluye vestuarios, comedores, aseos, recepción y exposición cuando formen recintos identificables.
Evita dos atajos: asignar a oficinas toda la zona bajo una entreplanta o deducir superficie de la capacidad de puestos. Usa planos y medición. Si hubo remodelaciones, separa la fecha del edificio de la fecha de cada intervención.
Las licencias y proyectos ayudan a describir el uso y la cronología, pero la existencia actual debe comprobarse. Una distribución autorizada puede haber cambiado; una distribución actual puede carecer de documentación localizada.
5. Altillos, entreplantas y niveles parciales
Los altillos generan diferencias porque a menudo se dibujan de forma incompleta o se transforman. Para cada uno registra:
- superficie de huella y perímetro;
- altura libre superior e inferior;
- sistema estructural y estabilidad;
- acceso fijo o provisional;
- uso actual;
- fecha y documentación de construcción;
- si aparece en planta y sección.
No clasifiques el elemento solo por el nombre usado por mantenimiento. “Estantería”, “plataforma” y “entreplanta” pueden describir realidades muy diferentes. La cuestión debe resolverla la evidencia física y técnica.
6. Porches, marquesinas y espacios cubiertos
Recorre los bordes del edificio. Diferencia aleros, marquesinas sobre accesos, porches apoyados y zonas cubiertas de carga. Anota dimensiones, apoyos, cerramientos laterales, continuidad con la nave y función.
La pregunta correcta no es “¿los porches cuentan?”. Es “¿qué elemento existe, cómo está construido, qué superficie ocupa y cómo se representa en la descripción?”. Una respuesta universal ignoraría la realidad material y los criterios de valoración.
Fotografía cada elemento desde un punto que permita entender apoyos y cerramientos. Vincula las imágenes al código de inventario y a un croquis; una carpeta de fotografías sin localización pierde gran parte de su valor.
7. Muelles, rampas y zonas de carga
Los muelles combinan obra civil, desniveles, abrigos, plataformas y porches. Separa la estructura del edificio de los equipos móviles o sustituibles. Registra qué componentes siguen presentes y cuáles fueron reformados.
Comprueba si las playas de maniobra son parcela exterior, si existe sótano o foso, y si los cuerpos cubiertos están representados. En centros logísticos, repite el inventario por fachada o módulo; no trates decenas de muelles como un único elemento si se construyeron en fases distintas.
8. Campas, patios y aparcamientos
Delimita superficie exterior, pavimentación, almacenamiento al aire libre, aparcamiento, zonas verdes y servidumbres. No sumes la campa a la construcción. Su función en la explotación no convierte toda la parcela en edificio.
Busca construcciones menores que suelen quedar dispersas: garitas, cuartos de bombas, casetas, cubiertas de aparcamiento o pequeños almacenes. Deben inventariarse con el mismo criterio que el cuerpo principal, aunque su impacto aparente sea menor.
9. Depósitos, silos e instalaciones fijas
Localiza depósitos, silos, cámaras, instalaciones energéticas, centros de transformación y conducciones permanentes. Para cada elemento, separa soporte construido, equipo y recinto. Anota fecha de instalación o retirada y documentación técnica disponible.
Una instalación desmontada puede seguir apareciendo en planos antiguos; una nueva puede no figurar en el archivo interno. La revisión debe registrar ambas situaciones. No ocultes la segunda para sostener la primera.
10. División, módulos y elementos comunes
En complejos multiusuario, identifica elementos privativos y comunes. Contrasta cuotas, superficies repartidas y referencias individuales. Una oficina o muelle compartido puede aparecer en una unidad, repartirse o pertenecer a otra referencia.
Construye un cuadro que concilie el total del complejo con la suma de unidades y comunes. Si no cierra, no distribuyas la diferencia proporcionalmente sin entender su origen. Puede haber una referencia omitida, una cifra con otro criterio o una transformación posterior.
Cerrar el recorrido con tres planos
El inventario debe terminar en tres capas superpuestas, pero conceptualmente separadas:
- Plano físico actual: lo que existe, medido y fotografiado.
- Plano documental: proyectos, licencias, títulos y fechas.
- Plano catastral: parcela, construcciones, usos y datos que constan.
Marca cada recinto como coincidente, pendiente o discrepante. Para los pendientes, escribe el documento exacto que falta. Para los discrepantes, formula la alternativa sin anticipar efectos económicos.
El resultado no es una lista genérica de “cosas a reclamar”. Es un mapa donde cada zona tiene identidad, superficie, uso, antigüedad y fuente. Ese mapa permite que la revisión técnica se concentre en diferencias reales y que la decisión procedimental no se base en una visita informal.
Evidencia
Fuentes consultadas
H-09 · Herramienta vinculada
Inventario visual de recintos industriales
Un diagrama imprimible, una suma reproducible y un registro de huecos documentales.
Revisión profesional
¿Ya tienes el recibo y una señal concreta?
Nuestros expertos pueden estudiar el caso sin que esta guía anticipe el resultado.